Hoy es el último día de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Durante esta semana, creyentes de diversas tradiciones cristianas han estado orando por el fin de las divisiones entre los cristianos: entre las Iglesias Ortodoxa, Protestante y Católica; entre creyentes ortodoxos, protestantes y católicos; dentro de las iglesias y parroquias.
Esta, entonces, es una lectura perfecta para cerrar la semana. Ella nos ofrece la perspectiva que tuvo San Pablo sobre las causas de la división. Cuando se entera de que las divisiones están amenazando a la iglesia en Corinto, pregunta: "¿Acaso Cristo está dividido?" (1 Corintios 1, 13). En otras palabras: ¿Cómo pueden ustedes tomar bandos de este modo cuando todos fueron bautizados en un solo Señor Jesucristo?
Pablo comprendía que las divisiones suceden cuando nos concentramos demasiado en nuestras propias opiniones y deseos egoístas y no tanto en Jesús. Podríamos favorecer a un líder de la iglesia sobre otro (1 Corintios 1, 12). Podríamos preferir a los hermanos adinerados y no a los que tienen menos (11, 18-22). O podríamos quedarnos más impresionados con aquellos espiritualmente
dotados y menos con los que parecen "ordinarios" (12, 4-7). Pero en cada caso, una verdad crucial se ve eclipsada: "Todos... fuimos bautizados para formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu", el cuerpo de Cristo (12, 13).
El cardenal Raniero Cantalamessa, expredicador de la casa pontificia, dijo: "Si nos convertimos a Cristo y vamos juntos hacia Él, nosotros cristianos nos acercaremos también entre nosotros
(Sermón, 18 de Marzo de 2016). Cuanto más nos acercamos a Jesus, más nos cura nuestras heridas y nos conduce al arrepentimiento. Y cuanto más somos sanados y perdonados, más fácil se vuelve amarnos y reconciliarnos unos con otros. Señor, te pido que cures toda división. Señor, concédenos unidad.
Amén
Comments
There are no comments yet - be the first one to comment: