Con el Miércoles de Ceniza inicia el Tiempo de Cuaresma. Los colores litúrgicos cambian, indicando un tiempo especial de conversión y
arrepentimiento. La Cuaresma es tiempo para encontrarnos con Jesús en el desierto, y nos invita a la conversión y a la reconciliación
de todo lo que nos aleja de Dios. Es también un tiempo de renovación espiritual profunda, de oración, de ayuno y de dar al que no
tiene. Esto es importante porque nos ayuda a llegar a la Pascua de la Resurrección de Jesucristo con un corazón puro y limpio.
Habrá muchas tentaciones que debemos rechazar y vencer. Esto se logra con un acercamiento sincero al Sacramento de la reconciliación. Recordemos que las tentaciones son siempre seductoras y engañosas. El Señor Jesús fue tentado por el diablo tres veces en el desierto y salió victorioso. Al final, nos relata el Evangelio: “Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles a servirle” (Mateo 4:11). Seguir los pasos de Jesús es importante en este Tiempo de Cuaresma. ¿Cómo seguirlo?, quizá se pregunte. Confiando en su Palabra, rezando en familia, como nos lo pide el Papa León XIV, y teniendo un altar en casa, donde se pueda apreciar que Dios es el centro de nuestra vida. Estos pequeños detalles nos conducen a la Verdad y a la Vida, que es Dios mismo. Pidamos al Señor que su Palabra penetre en la tibieza de nuestro corazón en esta Cuaresma, para que dé fortaleza a nuestras debilidades y no nos deje caer en la tentación, como decimos en el Padrenuestro. ©LPi
Amén
Comments
There are no comments yet - be the first one to comment: